Cada 30 de agosto se conmemora el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, una fecha especialmente relevante en México, un país que la ONU ha señalado por tener un problema de desapariciones “sistemático y generalizado”.
A nivel nacional, Jalisco es el epicentro de esta crisis, con más de 15,500 denuncias registradas, la mayoría de ellas correspondientes a hombres. La crisis se concentra en cinco municipios principales, destacando Zapopan y Guadalajara. Expertos vinculan este problema con la actividad de cárteles, como el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), los conflictos entre grupos criminales, la trata de personas y la posible colusión de autoridades locales.
Desigualdad en la búsqueda y la falta de recursos
Aunque la Fiscalía de Jalisco ha demostrado tener la capacidad técnica para investigar, utilizando herramientas como rastreos telefónicos y análisis de geolocalización, estos recursos se aplican de manera desigual. Los colectivos de búsqueda han denunciado que solo los casos mediáticos reciben atención especializada, mientras que la mayoría de las familias no tienen acceso a estas herramientas, lo que genera una gran inequidad.
La ONU ha insistido en que las familias deben ser vistas como aliadas, recibir protección y que los protocolos de búsqueda se apliquen de inmediato. También ha subrayado la necesidad de una perspectiva diferenciada en las investigaciones, ya que las causas y condiciones de la desaparición varían según la edad, género, condición de discapacidad o estatus migratorio de la víctima.
Un problema que se agrava
El problema se ha intensificado. Entre 2023 y 2024, las desapariciones de niñas y mujeres en Jalisco aumentaron significativamente. Este incremento se ha relacionado con el reclutamiento de menores por parte de grupos criminales a través de redes sociales y videojuegos.
La crisis de desapariciones se extiende más allá de las personas reportadas como desaparecidas. En México hay más de 52,000 cuerpos sin identificar y miles de fragmentos de restos humanos en fosas clandestinas. Expertos de la ONU han calculado que se necesitarían 120 años para identificarlos, sin considerar los nuevos hallazgos. Además, el país registra más de 5,600 fosas clandestinas y una impunidad que roza el 99% de los casos. La ONU ha criticado que, a pesar de la existencia de protocolos, su aplicación es deficiente, las investigaciones a menudo se retrasan y las familias enfrentan desconfianza por parte de las instituciones.
En resumen, la conmemoración del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas en México destaca una realidad alarmante: un problema generalizado con miles de víctimas, donde las capacidades de investigación no se aplican de forma equitativa y la impunidad es casi absoluta.
Agencias.