La Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) resolvió que Xóchitl Gálvez cometió calumnia en el tercer debate presidencial, al llamar “narcopartido” a Morena; y determinó, además, que Claudia Sheinbaum no infundió a Gálvez por señalar irregularidades de su administración cuando fue jefa delegacional en la Miguel Hidalgo.
Los magistrados de dicha sala debatieron sobre si las expresiones vertidas en un debate presidencial, organizado por el Instituto Nacional Electoral (INE), pueden considerarse propaganda electoral y, por lo tanto, sancionarse como calumnia.
Janine Otálora Malassis y Reyes Rodríguez Mondragón se posicionaron en contra de castigar los dichos considerados calumnia en un debate presidencial, pues se puede vulnerar la libertad de expresión del ejercicio de debate que, además, es difundido por la autoridad electoral y no por los partidos políticos, requisito para considerar que una expresión política es propaganda electoral.
Sin embargo, los magistrados Mónica Soto Fregoso, Felipe de la Mata Pizaña y Felipe Fuentes Barrera coincidieron en que la libertad de expresión de un debate entre candidatos no debe servir como argumento de inmunidad ante acusaciones de comisión de delitos, sin que se hayan comprobado debidamente.
En el tercer debate presidencial, Xóchitl Gálvez acusó a Morena de ser un “narcopartido”, refiriendo a los señalamientos hechos por la periodista Anabel Hernández en una de sus publicaciones sobre que Morena tiene nexos con el Cártel de Sinaloa, grupo delictivo dedicado al narcotráfico.
Fuente La silla rota