El Grupo Parlamentario de Acción Nacional (GPPAN) expresa su indignación y profunda preocupación ante el grave peligro que enfrenta el estado de derecho en Tamaulipas y en todo México. Morena, junto con el gobernador Américo Villarreal Anaya, está utilizando las instituciones públicas para llevar a cabo persecuciones políticas, disfrazando venganzas personales como actos de justicia.
La situación es clara: Morena, temerosa de una oposición firme que lucha por un México más justo y democrático, está fabricando delitos inexistentes para atacar a los legisladores incómodos. Las instituciones de procuración de justicia y la fuerza pública se han convertido en herramientas de represión y control.
Nos preguntamos: ¿Dónde está la justicia cuando los crímenes en Tamaulipas aumentan, los comercios son extorsionados, los feminicidios siguen impunes y las madres buscadoras continúan sin respuestas? Mientras estos problemas permanecen sin solución, el gobierno se enfoca en perseguir a la oposición, modificando leyes y convocando sesiones especiales solo para satisfacer sus propios intereses.
La llamada “Ley Anti Cabeza de Vaca”, promovida por Morena, es una reforma diseñada para eliminar a los diputados electos que resultan incómodos, sin pruebas de culpabilidad. Fabrican órdenes de aprehensión para apartar a los legisladores, violando la democracia y la división de poderes. Este ataque no se limitará a los opositores; también alcanzará a los aliados del gobierno cuando dejen de ser útiles o se vuelvan incómodos.
Se imponen trámites burocráticos exagerados para bloquear la participación de diputados opositores y se manipulan los horarios de las sesiones legislativas para obstaculizar su labor. Estas maniobras buscan operar en la oscuridad, cerrando el Congreso a la prensa y a la ciudadanía, usando el poder de manera abusiva y opaca.
Un ejemplo alarmante de esta represión es el caso del senador Ismael García Cabeza de Vaca, quien solicitó licencia para competir en las elecciones y ahora enfrenta la posibilidad de perder su derecho a asumir como diputado local debido a esta reforma arbitraria. Es una traición directa a la voluntad popular y a los principios democráticos.
El GPPAN exige a Morena y al gobernador Américo Villarreal Anaya el cese inmediato de estas prácticas dictatoriales y el respeto a los principios democráticos que rigen nuestro país. Aprobar esta ley pondrá en riesgo la democracia en Tamaulipas y en todo México.
Nos encontramos en un momento decisivo para la democracia mexicana. Permitir que estas reformas avancen implicará la eliminación de la oposición y establecerá un peligroso precedente en todo el país. El miedo a la oposición no puede justificar la destrucción de los derechos y libertades de los ciudadanos.
¡Tamaulipas se defiende! Continuaremos luchando con determinación para frenar este ataque contra la democracia y la libertad en nuestro estado y en todo México.



