El 68.2 por ciento de las armas ilícitas que ingresan a México provienen de Estados Unidos. Sin embargo, sólo se ha examinado una fracción de las armas que cruzan la frontera, lo que sugiere que la magnitud del problema podría ser mucho más grave.
Ante este alarmante panorama, comunidades, especialistas, defensores de derechos humanos y organizaciones civiles han anunciado la creación de una Alianza Nacional de Incidencia para el Control de Armas. Su objetivo es frenar el flujo de armamento proveniente del norte y, con ello, contribuir a reducir las estadísticas de violencia que azota al país.
“La idea es juntar todas nuestras diferentes experiencias, mandatos, maneras de trabajo, insumos y talento de las distintas personas que trabajan en estas organizaciones para pensar y exigir mejores prácticas, regulaciones, investigación, políticas públicas en materia de control de armas y municiones. Y también para el tema de contener todo el tráfico ilícito”, compartió Gerardo Álvarez, investigador de incidencia política en México Unido contra la Delincuencia, AC.
En entrevista para El Debate, destacó que en 2023 México envió un total de 25 mil 697 armas de fuego a la Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF) de Estados Unidos para su rastreo. De estas, se determinó que el 68.2 por ciento provenían de Estados Unidos. Además, un 16 por ciento de las armas fue imposible detectar el país de origen, presumiblemente por alteraciones a las marcas del arma.
Añadió que, de acuerdo con la investigación The Way of the Gun: Estimating Firearms Traffic Across the U. S.-Mexico Border, de Igarapé Institute & University of San Diego, unas 693 armas de fuego ingresan ilícitamente a México por día.
John Lindsay-Poland, de Stop US Arms to Mexico y miembro de la Alianza, consideró que cualquier estrategia para reducir la violencia armada en México debe abordar el enorme flujo de armas y municiones desde Estados Unidos, tanto legales como ilícitas.
Sin embargo, señaló que el panorama se complica con la llegada de un nuevo gobierno encabezado por Donald Trump, ya que, con su triunfo, los republicanos podrán avanzar sin obstáculos en sus proyectos administrativos, mientras que los demócratas tendrán escasas posibilidades de bloquearlos.
El activista subrayó que aunque la administración de Joe Biden implementó cambios en las reglas de exportación de armas, ha continuado vendiendo grandes cantidades de armamento militar, especialmente a países como Ucrania, Israel y México.
En cuanto a México, destacó que la mayoría de las armas recuperadas provienen de Estados Unidos, un país donde el acceso al mercado de armas es extremadamente permisivo, incluso más que al acceso a cadenas de comida rápida.
En particular, mencionó los estados de Arizona, California y Texas como puntos clave de origen. Gerardo Álvarez, investigador de incidencia política en México Unido contra la Delincuencia, añadió que el siguiente paso de la Alianza es abordar la iniciativa de reforma a la Ley Federal de Armas de Fuego presentada por el presidente López Obrador.


