En Europa está creciendo una sensación de impotencia y una convicción silenciosa de que Ucrania podría verse obligada a hacer grandes concesiones territoriales a Rusia si desea poner fin a la guerra, a pesar de que ningún aliado lo reconozca públicamente.
Esta percepción dominó la reunión celebrada el miércoles en Bruselas entre enviados de seguridad de Francia, Alemania, Finlandia, Italia y el Reino Unido con Rustem Umerov, jefe de la delegación de paz ucraniana.
La “Paz Injusta” y el Sacrificio Territorial
Aunque el presidente francés, Emmanuel Macron, había afirmado que “solo Ucrania puede discutir sobre sus territorios”, la idea de la cesión se está extendiendo:
Algunos representantes europeos sugirieron que la paz sería imposible sin una gran parte de los sacrificios territoriales que Rusia reclama.
El presidente de Finlandia, Alexander Stubb, preparó a sus ciudadanos para una “paz injusta” que incluiría la concesión de territorios.
Umerov señaló la dificultad de aceptar tales sacrificios, no solo por razones emocionales y de seguridad, sino porque dichos territorios están incluidos en la Constitución ucraniana.
La preocupación europea se ha intensificado ante la creciente presión de Estados Unidos para alcanzar un acuerdo de paz, casi a cualquier costo, y el reciente recorte de apoyo económico a Ucrania por parte de Washington.



