Ante el aumento del consumo y el tráfico de drogas ilícitas, la Comisión Europea ha actualizado su estrategia en materia de política de drogas. Este nuevo plan de 19 acciones operativas sitúa a México como un país clave para la cooperación internacional y contempla la posible imposición de sanciones contra individuos e instituciones vinculadas al narcotráfico.
Ejes de la Cooperación Internacional
La estrategia, presentada por el Ejecutivo comunitario, resalta la necesidad de reforzar las alianzas internacionales en seis grandes rubros. Específicamente, buscará:
Desmantelar la Producción Sintética: La UE busca reforzar alianzas con países clave como México, Estados Unidos, China y la India para desmantelar la producción ilícita de drogas sintéticas y detener el flujo de precursores químicos.
Seguridad Logística: Se reforzarán las investigaciones conjuntas, la seguridad en puertos marítimos y la aviación comercial para perturbar las rutas de suministro y contrarrestar la explotación de centros logísticos a nivel mundial, especialmente en América Latina, África Occidental y los Balcanes Occidentales.
Asistencia Judicial: Se establecerán asociaciones más sólidas para mejorar la cooperación en asistencia judicial, agilizando procesos de extradición, recuperación de activos y confiscación.
Posibilidad de Sanciones Directas
Como medida complementaria a la cooperación bilateral, la Comisión evaluará la implementación de un régimen de sanciones horizontales.
Estas sanciones estarían dirigidas a personas y grupos delictivos implicados inicialmente en el tráfico ilícito de migrantes y la trata de personas.
El texto señala que el alcance de estas sanciones (que incluyen la congelación de fondos y recursos económicos) podría ampliarse al tráfico de drogas, ya que este alimenta a grupos transnacionales y depende de los mismos blanqueadores de capitales y comerciantes de criptomonedas.
Justificación: Sofisticación del Crimen Organizado
Bruselas justifica el ajuste de su política en la necesidad de responder a los nuevos desafíos de seguridad y sanidad que plantea una delincuencia organizada cada vez más sofisticada y violenta.
Actualmente, la mitad de las redes delictivas más peligrosas de la UE se dedican al tráfico de drogas.
El crimen organizado utiliza tecnologías de la información, plataformas de comercio electrónico, redes sociales, y herramientas anónimas como el cifrado para evitar la detección.
La magnitud del problema queda reflejada en las cifras: 419 toneladas de cocaína fueron confiscadas en la UE en 2023, y alrededor de 500 laboratorios clandestinos de drogas sintéticas son desmantelados cada año.


