La Policía Nacional del Perú (PNP) ha desplegado un operativo especial de vigilancia alrededor de la Embajada de México en Lima, con el objetivo de impedir que la exprimera ministra Betssy Chávez abandone el país sin el salvoconducto oficial. La exfuncionaria permanece refugiada en la sede diplomática tras recibir asilo político por parte del gobierno mexicano.
Operativo “Cero Fugas”
El comandante general de la PNP, Óscar Arriola, confirmó que la seguridad ha sido reforzada estratégicamente, especialmente ante el riesgo de que se aprovechen las festividades de fin de año para un escape:
-
Despliegue: Se han asignado 25 agentes específicamente a las inmediaciones de la embajada mexicana, de un total de 36 efectivos desplegados en puntos clave de la capital.
-
Riesgo diplomático: Arriola advirtió que Chávez podría intentar burlar la seguridad utilizando vehículos con inmunidad diplomática, los cuales la policía no puede intervenir ni detener a menos que exista una urgencia extrema de salud o vida.
-
Vigilancia rutinaria: Las autoridades peruanas aseguran tener información sobre posibles planes de trasbordo en la ciudad para llevarla hacia la frontera o un aeropuerto.
El conflicto por el asilo
Betssy Chávez fue condenada a 11 años y cinco meses de prisión por su rol en el fallido autogolpe de Estado de Pedro Castillo en diciembre de 2022. Su ingreso a la embajada antes de la lectura de sentencia provocó:
-
Ruptura diplomática: Una crisis profunda entre los gobiernos de México y Perú.
-
Negativa de salvoconducto: El presidente interino, José Jerí, señaló que el análisis del caso será por tiempo indefinido, retrasando el permiso legal para que Chávez viaje a México.
-
Debate en la OEA: El canciller peruano, Hugo de Zela, propuso ante la OEA revisar la Convención de Caracas de 1954, argumentando que el asilo se está usando como herramienta de impunidad para eludir la justicia en estados democráticos.
Contexto Regional
Perú sostiene que en el país prevalece el debido proceso y que la figura de “perseguido político” no aplica para Chávez. Sin embargo, el precedente de la familia de Pedro Castillo, quienes ya se encuentran asilados en México, mantiene la presión sobre el gobierno peruano para decidir si otorga o no el permiso de salida.


