El exfutbolista y actual director técnico Efraín Juárez compartió una experiencia personal que ha generado conversación en el entorno deportivo y en redes sociales, al revelar que su hijo ha sido objeto de burlas debido a los resultados recientes de Pumas UNAM.
Una confesión fuera de la cancha
Durante una charla con medios, Juárez explicó que la presión del futbol profesional no se queda en la cancha, sino que también impacta a las familias de quienes dirigen a los equipos. Señaló que su hijo le ha comentado que en la escuela algunos compañeros lo molestan con frases como: “mi papá es el entrenador y no gana”, reflejo del momento deportivo que atraviesa el conjunto universitario.
El peso de los resultados
El estratega reconoció que los altibajos en el rendimiento del equipo generan críticas constantes, pero subrayó que lo más complicado es cuando esas críticas afectan a los hijos, quienes no forman parte directa del futbol profesional. Aun así, afirmó que este tipo de situaciones lo motivan a seguir trabajando y fortalecerse emocionalmente.
Mensaje sobre valores y resiliencia
Juárez aprovechó para enviar un mensaje sobre la importancia de la educación emocional y el respeto, destacando que el deporte debe servir para formar carácter, no para fomentar burlas o señalamientos. Añadió que ha hablado con su hijo para explicarle que el futbol tiene momentos buenos y malos, y que aprender a manejar la adversidad es parte del crecimiento personal.
Contexto deportivo
Pumas atraviesa un periodo de resultados irregulares, situación que ha generado presión sobre el cuerpo técnico y el plantel. No obstante, la directiva ha reiterado su respaldo al proyecto, mientras la afición exige mejoras en el desempeño.
La declaración de Efraín Juárez ha abierto un debate sobre el impacto humano del futbol, recordando que detrás de los entrenadores y jugadores hay familias que también resienten la crítica pública.



