El gobierno de Groenlandia rechazó de manera tajante cualquier intento de anexión por parte de Estados Unidos y anunció que fortalecerá sus acciones para que la defensa del territorio se mantenga dentro del marco de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
A través de un comunicado, el Ejecutivo groenlandés subrayó que no aceptará “bajo ninguna circunstancia” la pretensión de Washington de apropiarse del extenso territorio ártico, al tiempo que reiteró su compromiso de permanecer como parte activa de la alianza de defensa occidental.
La postura de Groenlandia se da luego de que seis países miembros de la OTAN —Francia, Alemania, Italia, Polonia, España y el Reino Unido— expresaran públicamente su respaldo a Dinamarca y a la isla ártica frente a las recientes declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien ha insistido en que su país debería tomar control del territorio.
El gobierno encabezado por el primer ministro Jens-Frederik Nielsen indicó que, ante el apoyo recibido por parte de sus aliados, intensificará los esfuerzos diplomáticos y estratégicos para que la seguridad de Groenlandia quede plenamente integrada en los mecanismos de la OTAN.
Trump reiteró el pasado fin de semana que Estados Unidos buscaría hacerse del control de la isla “por las buenas o por las malas”, argumentando que, de no hacerlo, otras potencias como Rusia o China podrían adelantarse. Incluso reconoció que esta postura podría poner en tensión la cohesión interna de la alianza atlántica.
Por su parte, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, informó que los países miembros trabajan en la definición de nuevas medidas para reforzar la seguridad en la región del Ártico. Durante una conferencia en Zagreb, señaló que desde el año pasado los 32 integrantes de la alianza analizan distintas opciones para mantener la estabilidad en la zona.
Entre las propuestas discutidas se encuentran el aumento de la presencia naval y una mayor coordinación militar en el Ártico, aunque hasta el momento no se ha tomado una decisión definitiva, tras las conversaciones sostenidas recientemente en Bruselas.



