En un giro diplomático que ha dado un respiro a los mercados globales, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este miércoles 21 de enero de 2026 en el Foro de Davos un “marco de acuerdo” sobre Groenlandia. Tras semanas de tensiones que incluyeron amenazas de invasión y aranceles punitivos, el mandatario estadounidense reculó, aunque reafirmó que la isla es “territorio de seguridad” para Washington.
El “Marco de Acuerdo” y la Cúpula Dorada
El entendimiento alcanzado con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, busca desactivar la crisis sin que Dinamarca ceda formalmente la soberanía, un punto que Copenhague calificó como su “línea roja”.
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Cúpula Dorada (Golden Dome): El acuerdo permitirá a EE. UU. desplegar en Groenlandia este ambicioso sistema de defensa antimisiles. Se trata de un escudo espacial diseñado para interceptar proyectiles hipersónicos y balísticos en su fase de lanzamiento, con un costo estimado de 175,000 millones de dólares.
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Control de Minerales: Se establecieron protocolos para que Estados Unidos tenga prioridad en la explotación de tierras raras, asegurando que China y Rusia no logren una base económica en la región.
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Presencia Militar: Se contempla una actualización del Tratado de Defensa de 1951, permitiendo la expansión de bases estadounidenses y misiones conjuntas de la OTAN en el Ártico.
Tregua Arancelaria y Reacción Europea
Como consecuencia directa del diálogo con Rutte, Trump utilizó su plataforma Truth Social para anunciar la cancelación de los aranceles del 10% que entrarían en vigor el 1 de febrero contra ocho aliados europeos (incluyendo a Dinamarca, Francia, Alemania y el Reino Unido).
Sin embargo, el daño diplomático ya es visible:
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Parlamento Europeo: La Eurocámara formalizó la suspensión de la ratificación del acuerdo comercial de Turnberry (firmado en 2025). El legislador Bernd Lange advirtió que no se retomará la cooperación hasta que Washington abandone definitivamente la “vía de la confrontación”.
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Mecanismo Anticoerción: Bruselas mantiene sobre la mesa la posibilidad de activar sanciones por valor de 93,000 millones de euros contra sectores clave de EE. UU. si las amenazas resurgen.
Provocaciones en Davos: “Islandia” y el idioma alemán
A pesar del tono conciliador en lo militar, el discurso de Trump de 70 minutos estuvo cargado de retórica nacionalista y errores que causaron incomodidad en el auditorio:
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Confusión Geográfica: Confundió a Groenlandia con Islandia hasta en cinco ocasiones, insistiendo en que “Islandia” (refiriéndose a Groenlandia) es parte de Norteamérica.
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Revisionismo Histórico: Afirmó que, de no ser por la victoria de EE. UU. en la Segunda Guerra Mundial, en Davos todos estarían hablando alemán o japonés.
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Ataque a la OTAN: Sostuvo erróneamente que EE. UU. paga el 100% del presupuesto de la alianza y que nunca ha recibido nada a cambio, a pesar de que los aliados europeos han desplegado tropas en el Ártico para disuadir sus planes.
Canadá bajo amenaza
El primer ministro canadiense, Mark Carney, fue uno de los blancos principales de Trump tras su discurso sobre la “ruptura” del orden internacional. Trump respondió con dureza: “Canadá vive gracias a Estados Unidos. Recuérdalo, Mark, la próxima vez que hables”. Actualmente, el ejército de Canadá analiza “modelos teóricos” para responder a una posible agresión económica o territorial desde el sur.
Aunque el anuncio del “marco de acuerdo” ha estabilizado los mercados, la incertidumbre persiste sobre los detalles finales del tratado que se firmará en las próximas semanas.



