El espectáculo de medio tiempo del Super Bowl protagonizado por Bad Bunny dividió opiniones en Estados Unidos. Mientras millones celebraron la propuesta artística del cantante puertorriqueño y su homenaje a la cultura latinoamericana, el presidente Donald Trump lanzó duras críticas y calificó la presentación como “terrible”.
A través de su red Truth Social, Trump aseguró que la actuación fue “una de las peores de la historia” y cuestionó que el show se realizara completamente en español. “Nadie entiende ni una palabra de lo que dice este tipo”, escribió en referencia a Benito Antonio Martínez Ocasio, nombre real del artista.
El mandatario también criticó las coreografías del espectáculo realizado en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, y afirmó que el baile era “repugnante”, especialmente para los niños que lo veían en Estados Unidos y otras partes del mundo.
Durante los poco más de 13 minutos que duró el show, Bad Bunny interpretó un popurrí de sus mayores éxitos, acompañado de escenas cotidianas como bodas, partidas de dominó y salones de belleza, además de contar con la participación de artistas como Lady Gaga y Ricky Martin, y cameos de figuras del espectáculo.
Las críticas de Trump no fueron una sorpresa. Desde que se anunció la elección de Bad Bunny como artista del medio tiempo, el presidente había cuestionado la decisión de la NFL y dijo no conocer al cantante ni entender por qué había sido elegido. Pese a la oposición de sectores conservadores, la liga mantuvo su apuesta, en un show que volvió a poner sobre la mesa el debate sobre diversidad cultural en Estados Unidos.



