México continúa siendo el país con mayor percepción de corrupción entre los integrantes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), de acuerdo con el Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) 2025, publicado este 10 de febrero por Transparencia Internacional (TI).
Aunque el país mejoró un punto en el ranking global, al ubicarse en el lugar 141 de 180 países evaluados, mantuvo una calificación de 27 sobre 100, la más baja registrada en su historia y la misma obtenida en la edición de 2024, último año del gobierno de Andrés Manuel López Obrador. En el índice, una puntuación de 0 representa el mayor nivel de corrupción y 100 el menor.
Dentro del continente americano, México solo supera a Guatemala, Paraguay, Honduras, Haití, Nicaragua y Venezuela, y se encuentra por debajo de economías regionales como Brasil y Chile. En la OCDE, ocupa el último lugar del grupo (38 de 38), mientras que en el G20 se posiciona en la penúltima posición, solo por encima de Rusia.
Transparencia Internacional señaló que uno de los factores clave del deterioro es el cambio en las formas de corrupción, destacando el llamado huachicol fiscal, que habría generado pérdidas por cerca de 610 mil millones de pesos en 2025, una cifra equivalente a 40 veces el daño económico del caso Segalmex.
El informe también advierte que persisten problemas estructurales como la extorsión, especialmente contra micro y pequeñas empresas, y que seis de cada 10 personas afirmaron haber sido víctimas de corrupción o extorsión policial. A ello se suma la ineficacia en la sanción administrativa y penal, así como la falta de mecanismos para evitar la captura de la contratación pública por intereses ilícitos.
El IPC evalúa a 180 países y territorios con base en la percepción de especialistas, analistas y actores del sector académico y empresarial. En la edición 2025, Dinamarca encabeza la lista como el país menos corrupto, mientras que Venezuela, Somalia y Sudán del Sur se ubican en los últimos lugares.



