El Gobierno de México manifestó su “rotunda desaprobación y rechazo” a la subasta titulada Les Empires de Lumière, organizada por la firma francesa Casa Millon, en la que se pondrán a la venta 40 piezas arqueológicas consideradas patrimonio cultural mexicano.
A través de un comunicado firmado por Claudia Curiel, titular de la Secretaría de Cultura, se hizo un llamado a detener la puja al señalar que los objetos representan un legado invaluable de las culturas ancestrales del país.
El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) emitió un dictamen en el que establece que las piezas forman parte del patrimonio histórico y cultural de México. Recordó que, conforme a la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos, estos bienes son propiedad de la Nación, inalienables e imprescriptibles, y su exportación está prohibida desde 1827.
La Secretaría de Cultura informó que ya se iniciaron procedimientos jurisdiccionales para buscar la repatriación de las piezas por vías diplomáticas y legales.
Entre los objetos ofertados destaca un “Altar ceremonial” atribuido a Tenochtitlán, con un valor estimado de entre 59 mil y 95 mil dólares. También figura una escultura olmeca conocida como “Cara de bebé”, procedente de Dos Bocas, con un precio estimado de 35 mil a 47 mil dólares, así como otras piezas vinculadas a culturas como Teotihuacan, Veracruz y Chontal.
Pese a las protestas oficiales y la campaña “Mi patrimonio no se vende”, en años recientes no se han detenido subastas de bienes arqueológicos mexicanos en Francia.



