La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aseguró que el Plan B de la reforma electoral busca reducir privilegios y fomentar una mayor participación ciudadana, mediante cambios constitucionales y legales que reduzcan costos en el sistema político.
Entre las principales propuestas destaca poner topes al presupuesto de los congresos locales, limitar el número de regidores en los ayuntamientos a un máximo de 15 por cabildo y establecer que ningún consejero o magistrado electoral pueda ganar más que la Presidenta.
La iniciativa también contempla reducir en 15 por ciento el gasto del Senado y modificar las reglas para que la revocación de mandato se realice el primer domingo de junio del tercer año de gobierno, y no únicamente en el cuarto año como ocurre actualmente.
En materia electoral, Sheinbaum propuso que la elección del Poder Judicial se realice en 2027, además de ajustar el proceso para que haya menos candidatos en las boletas y una revisión más estricta de los perfiles.
Asimismo, el plan busca transparentar todos los recursos que reciben los partidos políticos, con la posibilidad de que el Instituto Nacional Electoral solicite apoyo de la Unidad de Inteligencia Financiera para revisar el origen de los fondos y evitar desvíos de recursos públicos o dinero ilícito.
Por su parte, la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, explicó que la iniciativa mantiene el principio de austeridad republicana, con el objetivo de reducir costos en los procesos electorales y destinar más recursos a infraestructura social.



