La contaminación por hidrocarburos en el Golfo de México continúa expandiéndose y ya alcanzó las playas de Tuxpan, generando preocupación a pocos días del inicio del periodo vacacional de Semana Santa.
De acuerdo con la Secretaría de Marina, se desplegaron operativos por tierra, mar y aire para atender la presencia del contaminante, así como brigadas de limpieza en distintos puntos de la costa. Tan solo en Playa Villa Mar se han recolectado alrededor de tres toneladas de residuos, mientras que en Isla Lobos se retiró media tonelada adicional.
Este fenómeno no es reciente. La contaminación comenzó desde inicios de marzo, afectando inicialmente zonas como Pajapan y Coatzacoalcos, donde incluso se ordenó el cierre de playas y la suspensión de actividades pesqueras ante el riesgo ambiental.
A nivel regional, el impacto es mayor. Se estima que el derrame ha afectado más de 200 kilómetros de costa en Veracruz y Tabasco, golpeando a decenas de comunidades que dependen del turismo y la pesca, justo en una de las temporadas más importantes del año.
Las autoridades han activado planes de contingencia y continúan con labores de limpieza en al menos 34 playas, aunque persisten rastros de hidrocarburo en varias zonas, lo que mantiene la alerta ambiental.
Hasta el momento, el origen del derrame no ha sido confirmado. Mientras Petróleos Mexicanos ha negado responsabilidad, autoridades federales mantienen investigaciones abiertas para determinar la causa del incidente.
Expertos advierten que los efectos podrían prolongarse durante meses, afectando ecosistemas marinos, especies y la economía local, en un contexto donde habitantes y prestadores de servicios turísticos enfrentan incertidumbre ante la cercanía de Semana Santa.



