En Tamaulipas, más del 60 por ciento de las personas que han recuperado su libertad no vuelven a delinquir, de acuerdo con información proporcionada por autoridades del sistema penitenciario estatal.
Los centros de ejecución de sanciones operan bajo cinco ejes principales para lograr la reinserción social: trabajo, capacitación, educación, estudio y deporte, mediante diversas actividades desarrolladas en coordinación con instituciones que mantienen convenios con el sistema.
De acuerdo con lo expuesto, estas acciones han permitido que una parte importante de los internos pueda acceder a beneficios como la libertad anticipada, facilitando su regreso a la vida en sociedad.
Actualmente, la población en los centros penitenciarios del estado es de 752 personas privadas de la libertad, de las cuales 45 son mujeres y el resto hombres.
Las autoridades señalaron que, en términos de capacidad, los centros aún se encuentran dentro de un rango adecuado de ocupación, por lo que existe margen para recibir a más internos sin que se presente saturación.
El modelo de reinserción aplicado busca reducir la reincidencia delictiva a través de la formación integral de las personas privadas de la libertad, enfocándose en su desarrollo personal y en la generación de oportunidades una vez que recuperan su libertad.



