La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó que el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, no debe preocuparse si no existen pruebas en su contra, luego de las acusaciones emitidas desde Estados Unidos por presuntos vínculos con el narcotráfico.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria explicó que sostuvo una conversación directa con el gobernador tras darse a conocer los señalamientos.
“Hablé con el gobernador… y le manifesté lo que manifiesto aquí: si no hay nada, pues no hay nada que temer. Tiene que haber pruebas”, declaró.
Sheinbaum subrayó que ninguna autoridad puede ser acusada sin evidencia, al tiempo que comparó la situación con cualquier ciudadano, destacando la importancia del debido proceso.
Asimismo, recordó que, en caso de existir elementos en contra de un gobernador en funciones, primero tendría que llevarse a cabo un proceso legal como el desafuero antes de cualquier acción judicial.
La presidenta también enfatizó que su postura sería la misma sin importar el partido político del funcionario señalado, al asegurar que su responsabilidad es defender la Constitución y la legalidad.
“Actuaría exactamente de la misma manera tratándose de un gobernador de cualquier partido”, puntualizó.
En ese sentido, dejó claro que su gobierno no encubrirá a ningún funcionario que incurra en delitos, pero advirtió que tampoco permitirá la intervención de gobiernos extranjeros sin sustento legal.
Los señalamientos contra Rocha Moya surgieron tras acusaciones de autoridades estadounidenses que lo vinculan, junto a otros funcionarios, con actividades delictivas; sin embargo, hasta el momento no se han presentado pruebas públicas concluyentes.
El caso continúa generando reacciones en el ámbito político, en medio del debate sobre soberanía, legalidad y cooperación internacional en materia de seguridad.



