La presión económica de Estados Unidos sobre Cuba continúa escalando. Ahora, las compañías Visa y Mastercard dejarán de operar en la isla a partir del 6 de junio, luego de que el banco extranjero encargado de procesar esas transacciones decidiera suspender sus vínculos con entidades financieras cubanas para evitar sanciones impuestas por el gobierno de Donald Trump.
De acuerdo con el Banco Central de Cuba, la medida está relacionada con la Orden Ejecutiva firmada el 1 de mayo por Trump, la cual establece castigos para empresas y personas que mantengan relaciones comerciales, financieras o económicas con el gobierno cubano, especialmente con compañías vinculadas al conglomerado militar Gaesa.
Las consecuencias ya comienzan a sentirse en diversos sectores. Además de la salida de los servicios de Visa y Mastercard, importantes empresas extranjeras han optado por alejarse del mercado cubano. Las cadenas hoteleras españolas Meliá e Iberostar han reducido o cancelado parte de sus operaciones en la isla, mientras que la minera canadiense Sherritt, considerada la mayor inversión extranjera en Cuba, anunció su salida tras las nuevas restricciones.
El gobierno cubano advirtió que la decisión afecta directamente la recepción de pagos internacionales por bienes y servicios, dificultando aún más el acceso a divisas en una economía golpeada por la escasez de combustible, apagones y una profunda crisis financiera.
Las nuevas sanciones forman parte de una estrategia de Washington para aumentar la presión sobre La Habana, afectando sectores clave como el financiero, energético, turístico y comercial, con el objetivo de forzar cambios políticos y económicos en la isla.



