La presidenta Claudia Sheinbaum evitó pronunciarse en contra de la reforma impulsada por el mandatario de Nicaragua, Daniel Ortega, que busca eliminar las elecciones presidenciales en ese país, al señalar que corresponde a cada nación definir su propio sistema político.
Durante su conferencia matutina, la mandataria sostuvo que la política exterior de México se mantiene bajo los principios de no intervención y autodeterminación de los pueblos, por lo que evitó emitir un juicio sobre las decisiones del Gobierno nicaragüense.
“Cada país decide, cada pueblo decide. Nosotros estamos a favor de la democracia, pero cada país tiene su autodeterminación y decide cómo se organiza”, declaró.
No obstante, Sheinbaum defendió el modelo democrático mexicano y recordó que la Constitución prohíbe la reelección presidencial.
“Aquí hay elecciones cada seis años. Es más, hay revocación de mandato. Entonces, no, democracia, democracia, democracia. Poder del pueblo, gobierno del pueblo”, afirmó.
Las declaraciones surgen luego de que Daniel Ortega anunciara su intención de eliminar las elecciones en Nicaragua, al argumentar que la oposición utiliza esos procesos para intentar recuperar el poder.
El mandatario nicaragüense, quien gobierna de forma ininterrumpida desde 2007, también consolidó recientemente la figura de la copresidencia, cargo que comparte con su esposa, Rosario Murillo, tras una reforma constitucional que entró en vigor en febrero de este año.
Aunque reconoció que existen países donde los gobernantes pueden reelegirse de manera consecutiva, Sheinbaum insistió en que México mantendrá su postura de respeto a las decisiones internas de otras naciones, al tiempo que reiteró que en territorio nacional la reelección presidencial no está contemplada por la ley.




