Keiko Fujimori asumirá la presidencia de Perú luego de ganar las elecciones con una diferencia de menos de 50 mil votos sobre su rival, Roberto Sánchez, en uno de los procesos electorales más cerrados de la historia reciente del país.
La política de 51 años es líder del partido Fuerza Popular y, tras tres intentos fallidos desde 2011, finalmente alcanzó la presidencia. Con ello, se convierte en la segunda mujer en ocupar el cargo, después de Dina Boluarte.
Hija del expresidente Alberto Fujimori, Keiko inició su carrera política desde muy joven, cuando asumió el papel de primera dama tras la separación de sus padres. Posteriormente fue congresista y se consolidó como una de las figuras más influyentes de la política peruana.
Su llegada al poder mantiene dividido al país. Mientras sus simpatizantes destacan el legado de su padre en materia de seguridad y estabilidad económica, sus detractores recuerdan las condenas por corrupción y violaciones a los derechos humanos que marcaron el gobierno de Alberto Fujimori.
Durante su campaña, Keiko prometió combatir la delincuencia y recuperar el orden, además de impulsar la economía en un contexto de inestabilidad política que ha llevado a Perú a tener múltiples presidentes en los últimos años.
La nueva mandataria enfrentará el reto de gobernar un país polarizado y reconstruir la confianza ciudadana en las instituciones, en medio de un escenario político complejo.




