Agencias
CIUDAD DE MÉXICO.- El número de indocumentados centroamericanos que ingresaron a México por Guatemala aumentó 232% de enero a junio de 2019, en comparación con 2018, de acuerdo con un estudio del Mexa Institute.
Al cumplirse el plazo de 90 días acordado por Estados Unidos y México para disminuir el flujo migratorio de Centroamérica y evitar así la imposición de aranceles por parte del Gobierno de Donald Trump, la organización méxico-estadunidense estimó que en el primer semestre del año entraron al país 460 mil migrantes que buscaban llegar a EU.
“De acuerdo con la Encuesta sobre Migración en la Frontera Sur de México, en el periodo de 2004 a 2017 se registraron poco más de 2.3 millones de cruces de centroamericanos sin documentos, vía terrestre, a través de la frontera con Guatemala”, advierte el estudio difundido ayer.
Remarca que la migración centroamericana obedece a factores estructurales como la violencia y la pobreza que difícilmente cambiarán en el corto plazo, por lo que no es de esperar que disminuya el éxodo.
El 7 de junio de este año, luego de una semana de negociaciones en EU, el Gobierno mexicano, representado por el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, accedió a enviar a 6 mil elementos de la recién formada Guardia Nacional para contener a los migrantes centroamericanos en el sur de México.
Desde entonces y hasta agosto, fueron detenidos poco más de 46 mil extranjeros que transitaban por México de forma irregular, según cifras del Instituto Nacional de Migración (INM).
En entrevista, el director del Mexa Institute, Jorge Santibáñez, consideró que parece que hay control y orden, pero en realidad los migrantes volvieron a la clandestinidad que antecedía a las caravanas.
“El Gobierno mexicano tendrá un discurso de éxito porque han disminuido las deportaciones en Estados Unidos, pero eso solo es la distorsión al proceso migratorio”, consideró el expresidente de El Colegio de la Frontera Norte.
“Está más que comprobado que lo único que se hace, cuando se intenta contener la migración, es desviar el flujo migratorio hacia rutas clandestinas, hacia las rutas del crimen organizado”, agregó.
Ebrard anunció que visitará Washington el 10 de septiembre para evaluar la política de contención con funcionarios estadunidenses.