El gobierno de Donald Trump ha ordenado el despido de más de 500 trabajadores de la Agencia de los Estados Unidos para los Medios Globales (USAGM). Según la directora ejecutiva de la agencia, Kari Lake, la medida forma parte de un plan de Trump para “reducir la burocracia” y ahorrar dinero a los contribuyentes.
Los despidos afectan a 532 empleados de la USAGM, una agencia que supervisa a organizaciones como Voice of America, la cual llega a millones de personas en todo el mundo. Lake defendió la decisión argumentando que la agencia estaba funcionando de forma “muy deficiente” y que se tomarán nuevas medidas para “difundir la verdad” a quienes viven bajo “regímenes tiránicos”.
Esta acción es parte de una serie de movimientos de la administración Trump contra los medios de comunicación financiados por el Estado. Poco después de su regreso a la Casa Blanca, el presidente ordenó el retiro de fondos de Voice of America. Además, el Congreso de EE. UU., con mayoría republicana, aprobó recientemente el recorte de más de mil millones de dólares a la Corporación de Radiodifusión Pública (CPB), que financia a la Radio Nacional Pública (NPR) y al Servicio Público de Radiodifusión (PBS).