El domingo 30 de enero, Keren ingresó al Hospital de Gineco Pediatría número 31, en la Avenida Sebastián Lerdo de Tejada, Colonia Nueva, en Mexicali, para tener a su segundo hijo.
La familia estaba confiada en que sería un parto normal, pues había estudios de hospitales privados como Almater, Hispano Americano, y un médico particular, que indicaban que la joven no tenía un embarazo de riesgo, relató Michael Cortez Martínez, esposo de la víctima.
Ana María relató que un día antes del parto, su hermana Keren tuvo un ligero sangrado, pero su mismo ginecólogo en el IMSS la tranquilizó, le dijo que ya había comenzado con la dilatación, que todo estaba bien, y que al día siguiente fuera a internarse.
“Ella era muy cautelosa siempre”, contó, “se hizo estudios de todo, iba a que le dijeran cómo iba su presión arterial, se revisaba de todo a todo, y los médicos (particulares) le dijeron que estaba en perfectas condiciones”.
La odisea de la familia de Keren comenzó después de la cesárea para dar a luz a su segundo bebé. Indicó que no tenía ni 30 minutos que les habían avisado que su familiar estaba bien, cuando su cuñado le llamó de nuevo diciéndole que la joven estaba muerta.
Al final, a los familiares sólo les informaron que Keren tuvo una fuerte hemorragia.
El 31 de enero, personal del IMSS explicó al esposo de Keren que para hacer una autopsia clínica se extraería un pedazo de sus órganos y se enviaría a estudios, y después serían regresados al cuerpo para llevarla al Semefo y a la funeraria.
En el certificado de defunción, el IMSS indicó que hubo un choque hipovolémico hemorrágico, hemoperitoneo masivo, tras una cesárea de urgencia. El mismo lunes a las 20:00 horas, Ana María sospechó que algo pasaba, puesto que no localizaban el nombre de su hermana en el sistema.
Preguntó lo que pasaba y al no obtener respuesta interpuso una denuncia ante la Fiscalía General del Estado por el delito de “responsabilidad médica y técnica o lo que resulte”, el 31 de enero.
Cuando el cuerpo de Keren llegó a Semefo, debido a la investigación de la Fiscalía, sus restos no contenían los órganos de la cabeza ni del tórax o el abdomen.
César Raúl González Vaca, Coordinador General del Servicio Médico Forense en el Estado, dijo que recibió el cuerpo a las 14:40 horas del 1 de febrero. El Ministerio Público solicitó a Semefo una necropsia médico legal, pero debido a que el cuerpo no tenía los órganos, la causa de muerte fue “indeterminada”.
La Gobernadora Marina del Pilar Ávila instruyó a parte de su Gabinete no sólo la atención a la familia de la victimas, sino acompañar a las autoridades federales en la investigación de las causas del fallecimiento.
Ante la presión social, el IMSS en Baja California aceptó las renuncias de la directora y de la subdirectora del Hospital de Gineco Pediatría número 31, cuyos nombres no fueron dados a conocer, pero no se han dado avances de la investigación sobre qué sucedió con Keren.
“¿Por qué renuncian si supuestamente no hay nada qué esconder? Nosotros no pedimos renuncias, pedimos justicia, que se sepa toda la verdad para que no haya más jóvenes muertas en el IMSS”.
El Presidente de Coparmex Mexicali, Octavio Sandoval López, pidió una investigación independiente del IMSS, en donde figure un representante de la familia de Keren Vallejo.
Agencia Reforma