A los 90 años y tras una larga lucha con el cáncer, murió Michael Collins, uno de los tripulantes del Apolo XI, el único que no llegó a pisar la Luna.
Collins fue parte de la histórica misión de la NASA que en 1969 llegó a la Luna. Pero mientras sus dos compañeros de viaje, Neil Armastrong y Buzz Aldrin, pudieron descender de la nave y caminar sobre el suelo lunar, Collins fue quien se quedó al comando del módulo de transporte a la espera del regreso de ambos.
“Hoy, nuestra nación perdió a un pionero y un hombre que dedicó su vida a la exploración espacial”, informó el administrador de la NASA, Steve Jurczyk.
“Como piloto del módulo de comando del Apolo XI, algunos lo llamaron “el hombre más solitario de la historia”. Mientras sus compañeros caminaron en la Luna, él colaboró para que nuestra nación alcanzara una meta histórica”, abundó. “Michael fue un incansable promotor de la exploración espacial a la que no consideraba una opción sino un imperativo”.