Ciudad de México – Actualmente se producen suficientes alimentos para toda la población en el País, pero el 34 por ciento se pierde o se desperdicia a lo largo de la cadena de valor por diferentes motivos, mientras 28 millones de personas sufren hambre.
Este desperdicio representa una pérdida económica de 491 mil millones de pesos, equivalente al 2.5 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) nacional, así como un impacto ambiental, pues para su producción requirió de 40 billones de litros de agua y su huella de carbono se equipara a la emisión de CO2 de 15.7 millones de automóviles.
Para hacer frente a esta situación, la red de 55 bancos de alimentos, presente en 27 estados del País, como organización sin fines de lucro, busca alimentos que han perdido valor comercial pero que aún se pueden aprovecharse para distribuirlos a diversas instituciones o a la comunidad, con lo cual atienden apenas al 7 por ciento de la población que vive en inseguridad alimentaria.
Así que la meta a 2030 sería reducir hasta 11.5 millones de toneladas la pérdida y desperdicio de alimentos.
Agencia Reforma