HOUSTON, Texas.- Las inconsistencias y los problemas con la recopilación de datos de Covid-19 en Texas han empañado la imagen de la trayectoria de la pandemia en el estado.

Incluso algunos residentes y funcionarios dicen que no pueden confiar en los números para decir lo que realmente está sucediendo.

En la entidad, la segunda más afectada en Estados Unidos con casi 690 mil contagios, se han pasado por alto miles de casos, para informarlos semanas después de la infección.

También se han realizado ajustes importantes en los recuentos de enfermos y fallecidos, definiéndolos de una manera y luego de otra, lo que ha provocado diferencias en las cifras locales y estatales.

Los cambios en los reportes de Texas han sido lo suficientemente grandes como para afectar las tendencias nacionales y han sembrado confusión y desconfianza en un momento en que el estado dice que necesita apoyo público para evitar otro aumento.

Los funcionarios de salud pública y los investigadores culpan de los problemas de datos de la entidad a los anticuados sistemas de datos y a la dependencia de los resultados de las pruebas enviadas por fax.

También dicen que la estructura descentralizada del vasto estado, con muchos Gobiernos locales, que dirigen sus propias operaciones de salud pública, no es adecuada para hacer frente al Covid-19.

Casos perdidos y luego encontrados

En agosto, después de actualizar uno de sus sistemas de informes, Texas descubrió atrasos de miles de resultados de pruebas positivas que el estado y sus laboratorios habían pasado por alto o codificado incorrectamente desde finales de la primavera y el verano.

Eso significaba que los recuentos de casos en algunos condados habían sido artificialmente bajos durante meses, y serían artificialmente altos en las últimas semanas de agosto y en septiembre, ya que los contagios omitidos se agregaron tardíamente.

En el condado de Dallas se informaron 5 mil 361 positivos confirmados en un día a mediados de agosto cuando la localidad tenía sólo 166 infecciones nuevas reales. Los miles de casos extras fueron agregados por el estado, y muchos de ellos datan de junio o julio.

Los expertos en salud y funcionarios locales dicen que los atrasos representan miles de oportunidades perdidas para realizar un rastreo de contactos oportuno, pero los funcionarios estatales señalaron que conocer antes los casos atrasados no habría cambiado la tendencia ni la orientación brindada al público.

Cambio en conteo de muertes

A fines de julio, Texas cambió la forma en que contabiliza los decesos por Covid-19.

Comenzó a basar sus recuentos en los certificados de defunción presentados ante el estado en lugar de recopilar cifras de los sitios web de los departamentos de salud locales, que a menudo se basan en informes de hospitales y médicos.

El cambio tenía la intención de hacer que las cifras de los 254 condados fueran consistentes y comparables, pero ha distorsionado los datos para varias ubicaciones, confundiendo a los residentes y a los funcionarios locales por igual.

La medida llevó a la entidad a agregar 675 muertes a su recuento en un solo día, un salto claramente visible en la curva nacional de decesos.

Luego, al día siguiente, el estado redujo su nueva cifra en más de 200, citando un “error de automatización”.

La cuenta de Texas para el condado de Harris, que incluye a Houston, dio uno de los mayores saltos: de 636 muertes el 26 de julio a mil 100 el 27 de julio. En el mismo periodo de 24 horas, las autoridades locales registraron sólo 10 fallecidos; el aumento se debió principalmente al cambio de método estatal.

Hasta anoche, la entidad sumaba más de 14 mil 400 defunciones por Covid-19.

Agencia Reforma