A más de 11 años de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, familiares y compañeros realizaron una peregrinación a la Basílica de Guadalupe en la Ciudad de México para reiterar su exigencia de verdad y justicia, ante un caso que permanece impune pese a las promesas de distintos gobiernos.
Como cada diciembre, las madres y padres acudieron al recinto religioso para encomendar la búsqueda de sus hijos a la Virgen, marchando desde la Glorieta de Peralvillo con consignas como “Vivos se los llevaron, vivos los queremos”.
Durante la jornada, denunciaron que el caso sigue estancado y sin avances reales, aunque la presidenta Claudia Sheinbaum ha prometido nuevas líneas de investigación y la posible reactivación del GIEI.
Las familias reiteraron que no buscan confrontación política, sino resultados.
La peregrinación concluyó con una misa en la Basílica, donde los padres afirmaron que, pese al paso del tiempo, no pierden la fe ni la esperanza.


