La presencia del gusano barrenador ha generado una afectación económica estimada en 15 mil millones de pesos, impactando principalmente al sector ganadero y agropecuario, de acuerdo con reportes oficiales y organismos del sector.
La plaga, considerada de alto riesgo sanitario, ha provocado pérdidas por mortandad de ganado, restricciones en la movilización de animales y mayores costos en medidas de control, vigilancia y tratamiento, lo que ha repercutido directamente en la productividad y comercialización.
Autoridades sanitarias han reforzado las acciones de contención mediante campañas de monitoreo, inspección y control biológico, con el objetivo de evitar una mayor propagación que agrave el impacto económico en las regiones afectadas.
Especialistas advierten que, de no mantenerse las medidas preventivas, las pérdidas podrían incrementarse, ya que el gusano barrenador representa una amenaza constante para la sanidad animal y la estabilidad del mercado ganadero.
El sector productivo ha solicitado fortalecer el apoyo institucional y los programas de prevención para mitigar los daños y proteger la actividad económica relacionada con la producción pecuaria.


