El Congreso de Tamaulipas analizará una ley de muerte digna, que otorgaría a las personas el derecho a decidir con anticipación el futuro de su vida, en caso de una enfermedad terminal.
Con esta normativa, el personal médico y las familias estarían obligados legalmente a cumplir la decisión anticipada de pacientes que se encuentren en estado crítico.
De esta manera, nadie tendría que decidir si se prolonga la agonía de algún enfermo terminal cuando este ya no puede expresar su voluntad.
La propuesta de Ley de Voluntad Anticipada, prevé que cualquier persona mayor de edad, en pleno uso de sus facultades mentales, tenga el derecho de manifestar de manera libre e informada, si desea recibir atención médica o no, en la fase final de su vida.
Esta ley fue propuesta por la diputada Mercedes del Carmen Guillén Vicente y no abre la puerta a la eutanasia, ya que esta práctica está prohibida en México.



