La Cámara Nacional de la Industria Restaurantera (Canirac) consideró que la medida, que prohíbe la exhibición de cigarros en puntos de venta y regula el servicio de alimentos en espacios para fumadores, atenta directamente contra los comensales y deja toda la responsabilidad en manos de los operadores restauranteros, que, de no cumplirla, se verán expuestos a sanciones económicas y hasta arrestos.
“El amparo es el único camino legal que tienen nuestros agremiados para defenderse”, sostuvo en conferencia Germán González, presidente de la Canirac.
Con más de 600 mil asociados en todo el País, de los cuales unos 180 mil restaurantes tienen áreas de atención para fumadores, González estimó “miles” de amparos contra la medida, sin detallar cuántos.
En tanto, Hiram Vera, presidente del Consejo Nacional de la Industria Tabacalera (Conainta), aseguró que debido a que la restricción excede lo legalmente establecido, hay posibilidades de apegarse a los amparos, por lo que prevé una “lluvia” de estos recursos.
“Como tal será una ‘tormenta’, porque el tema fundamental es proteger los derechos de las empresas legales”, dijo Vera.
Refirió que la cadena tabacalera inicia en el campo con la siembra, sigue con el procesamiento industrial y culmina con la comercialización en puntos de venta, un ensamblaje que, a su parecer, se vería afectado por las nuevas disposiciones que limitan la exhibición de productos.
“Vemos con preocupación que todo este proceso regulatorio haya sido violatorio del debido proceso legislativo, y en su publicación el 16 de diciembre, con entrada en vigor este 15 de enero de 2023”, comentó Vera en su intervención.
Opinó que la medida fomentará un mayor dinamismo por parte del mercado irregular.


