En un acto inusual, el Presidente Andrés Manuel López Obrador acudió al último informe de gobierno del priista Alfredo del Mazo, de quien recibió elogios, a once días de concluir su mandato
Pero no solo eso. La nueva mandataria, Delfina Gómez, fue invitada de honor y también tuvo palabras de reconocimiento de Del Mazo y para remarcar su buena vibra, el priista mexiquense destacó la buena relación que tuvo con Claudia Sheinbaum como Jefa de Gobierno.
“Es un honor contar con su presencia. El Estado de México le recibe siempre con los brazos abiertos y en lo personal le aprecio mucho que nos haya acompañado”, dijo Del Mazo al Presidente.
Las diferencias del origen político de cada uno desaparecieron e incluso Del Mazo consideró que López Obrador ha marcado un legado en la forma de ejercer el servicio público, generando oportunidades en beneficio de los más vulnerables.
Su informe fue como una despedida anticipada, en el que de manera cordial convivieron la clase política priísta, que durante décadas detentó el poder en la entidad, y la nueva generación de políticos emanados de Morena.
Fue notoria la ausencia de Arturo Montiel, así como gran parte de los diputados federales del PRI, quienes se han alineado más con el dirigente nacional de ese partido, Alejandro Moreno, quien esta ocasión no fue invitado, como en años anteriores.



