Agencias

Un nuevo libro de la editorial Difácil, titulado El método Bunbury investiga sobre la forma de escribir canciones del músico español, quien se inspira tan abiertamente en otros autores que ya está recibiendo acusaciones de plagio.

“Buena parte de las letras de Enrique Bunbury se compone de fragmentos de escritores a los que no cita”, afirma la editorial.

Este libro demuestra que la práctica ha sido habitual en toda su carrera y que está presente en la totalidad de canciones con ambición literaria: versos tomados de libros de poesía, de obras de teatro, de novelas, de entrevistas”, apunta.

Y añade: “La fórmula, cercana tal vez al Arte pop, la intertextualidad y el apropiacionismo, convive con registros de raíz popular como el proverbio, el refrán y la frase hecha”.

El libro se centra en 37 canciones en las que la práctica es más llamativa. Así, las analiza en un dosier que comprende un arco temporal de tres décadas de trabajo: desde su actividad con Héroes del Silencio a su último disco publicado: “Posible” (2020).

Según la editorial, en total, más de medio millar de versos a lo largo de catorce discos son, en realidad, de Gabriel Celaya, Blas de Otero, César Vallejo, Mario Benedetti, Fernando Arrabal, José Gorostiza, Pablo Neruda, Antonio Gamoneda, Pedro Casariego, Fernando Sánchez Dragó, Nicanor Parra y Felipe Benítez Reyes, entre otros muchos.