De acuerdo con reportes de The Washington Post y The New York Times, los dos ciudadanos estadounidenses que murieron en un accidente automovilístico en el estado de Chihuahua pertenecían a la Agencia Central de Inteligencia.
El accidente ocurrió la madrugada del domingo, cuando un vehículo en el que viajaban cuatro personas —dos estadounidenses y dos mexicanos— se estrelló mientras regresaban de un operativo en la zona serrana, presuntamente relacionado con el desmantelamiento de laboratorios clandestinos de metanfetamina.
La revelación también explicaría por qué, tras el incidente, tanto autoridades mexicanas como la Embajada de Estados Unidos en México mantuvieron en reserva la identidad de los extranjeros fallecidos.
En su momento, el fiscal general de Chihuahua, César Jáuregui, señaló que los involucrados realizaban labores de capacitación derivadas de la cooperación binacional, además de participar en acciones operativas contra el crimen organizado.
Sin embargo, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó que el Gobierno federal no tenía conocimiento previo de la participación de agentes estadounidenses en dicho operativo.
“No estábamos enterados. Fue una decisión del gobierno de Chihuahua; estamos pidiendo más información y estamos en contacto con la embajada de Estados Unidos”, declaró.
La mandataria subrayó que cualquier colaboración de este tipo debe contar con autorización federal, conforme a lo establecido en la Constitución, por lo que se analiza si la intervención pudo haber infringido las leyes de seguridad nacional.
En el mismo accidente también perdieron la vida dos funcionarios mexicanos, entre ellos el director de la Agencia Estatal de Investigación, Pedro Román Oseguera Cervantes, así como otro agente de la corporación.
El caso se mantiene bajo revisión, mientras autoridades federales buscan esclarecer el alcance de la operación y las condiciones en las que participaron los agentes extranjeros en territorio mexicano.



