Una bacteria conocida como cancro de los cítricos mantiene en alerta a autoridades agrícolas de Tamaulipas, luego de que se confirmaran casos en Matamoros y Reynosa, municipios donde actualmente se concentran más de 230 árboles infectados.
De acuerdo con especialistas fitosanitarios, la enfermedad afecta exclusivamente a plantas cítricas, principalmente al limón mexicano, provocando lesiones en hojas, ramas y frutos, además de reducir la producción y ocasionar la caída prematura de los cultivos. Aunque no representa riesgo para las personas ni para los animales, sí puede generar importantes afectaciones económicas para el sector agrícola.
Actualmente se tienen detectados 81 árboles positivos en Matamoros y 151 en Reynosa. Desde 2020, las brigadas sanitarias han eliminado 106 plantas infectadas en la región fronteriza y continúan trabajando para erradicar los casos restantes mediante acuerdos con los propietarios.
El coordinador de la campaña contra plagas de los cítricos, Ricardo Álvarez Ramos, explicó que la bacteria se dispersa fácilmente a través del contacto con manos, ropa, herramientas, vehículos o cualquier objeto que haya estado en contacto con una planta enferma.
Por su parte, Miguel Ángel Huerta Lara, presidente del Consejo Agrícola de Tamaulipas, advirtió que la principal preocupación es impedir que la enfermedad llegue a la zona centro del estado, donde se ubican más de 40 mil hectáreas de producción citrícola y una de las actividades económicas más importantes de la región.
Las autoridades señalaron que Tamaulipas ocupa el segundo lugar nacional en producción de cítricos y genera alrededor de 260 mil empleos relacionados con esta actividad, por lo que mantener contenida la plaga resulta fundamental para proteger la economía estatal y evitar restricciones comerciales en mercados nacionales e internacionales.
Finalmente, hicieron un llamado a la población para permitir el acceso de los técnicos fitosanitarios y colaborar con las acciones de inspección, retiro e incineración de plantas infectadas de la bacteria cancro, con el objetivo de evitar la propagación de la bacteria en el estado.



