En solo dos días de operativo antialcohol entre semana, fueron llevados al corralón en Matamoros 23 vehículos que eran conducidos por personas en estado de ebriedad.
A pesar de que se anunció con anticipación que se ampliaría la aplicación del alcoholímetro, el martes y miércoles sorprendieron a varios conductores con grados de intoxicación superiores a los permitidos por ley.
A través de sus redes sociales, el alcalde Alberto Granados Fávila reportó que la madrugada del miércoles fueron asegurados 13 vehículos, mientras que la madrugada del martes se retuvieron diez.
Ante el impedimento para seguir su camino, los conductores fueron infraccionados y sus unidades se enviaron al depósito vehicular (corralón), donde podrán recogerlas tras pagar las multas y el arrastre.



