Luego de que el fin de semana escalaron las protestas de habitantes de Palmares y Las Brisas por los constantes apagones en Matamoros, el alcalde Alberto Granados Fávila reprochó a CFE las falsas promesas de solución y sostuvo una reunión con el superintendente en Matamoros, Pedro Contreras Galindo, quien al salir del encuentro evadió a la prensa y se negó a explicar el motivo de los cortes de energía.
En la reunión también estuvo Roberto Manuel Rendón Mares, subsecretario de la Secretaría de Desarrollo Energético (Sedener) del gobierno del estado, pero esta dependencia atribuyó los apagones… al clima.
En un comunicado emitido el martes, la Sedener señaló textualmente: “en Matamoros, las condiciones climatológicas ocasionaron interrupciones en el servicio eléctrico en los fraccionamientos Las Brisas y Palmares”.
Ante esta situación, dijo que Rendón Mares, subsecretario de Electricidad y Energías Renovables, se trasladó a Matamoros a las zonas afectadas para supervisar las labores de atención y verificar el restablecimiento del suministro.
La Sedener aseguró que el servicio fue restablecido en su totalidad y que su personal permanece en territorio realizando recorridos y dialogando con vecinos para constatar la normalización del suministro de energía.
Asimismo, informó de una reunión del gobierno del estado con la Superintendencia dela CFE en Matamoros, para definir los procesos para dar atención rápida y oportuna a la población ante las afectaciones derivadas de las lluvias y ráfagas de viento que se han presentado en el estado.
…Y CFE calla
Luego de la reunión con el alcalde de Matamoros en la presidencia municipal, el superintendente de la CFE en Matamoros, Pedro Contreras Galindo, se negó a dar una explicación sobre los constantes apagones que afectan a diversos sectores de la ciudad.
Al ser abordado por la prensa, el funcionario evadió los cuestionamientos al señalar que “no es vocero” de la CFE, así que no está facultado para emitir algún pronunciamiento.
Representantes de los medios de comunicación lo persiguieron hasta la calle para insistirle que diera una explicación, al menos breve de la problemática, pero se negó a responder.


