Lo que inició como el reporte de un accidente dentro de la Academia Militarizada Doenitz ha desatado una ola de indignación. Tras el fallecimiento de la menor Dafne Zapata Quintos Martínez, de 13 años, diversas víctimas y familiares han comenzado a alzar la voz para revelar un patrón de abusos sistemáticos en la institución.
Giro en la investigación y contradicciones
La necropsia de la Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas determinó como causa preliminar una presunta asfixia por sumersión, tras hallar agua en los pulmones de Dafne. Esta versión contradice el reporte de la academia, que aseguraba que la menor se había desvanecido mientras se bañaba.
Mientras el director del plantel, Luis Ponce, se deslindó argumentando que la adolescente ya sufría de desmayos previos, la madre de la víctima, Alejandra Quintos, exige justicia y asegura que su hija ingresó en perfectas condiciones de salud.
Denuncian acoso sexual y castigos físicos
A raíz de la tragedia, exalumnas han expuesto graves conductas inapropiadas por parte del personal de la academia:
Una exestudiante denunció haber recibido mensajes de texto y canciones románticas por parte de un directivo cuando ella era menor de edad. Asimismo, se señalaron presuntos tocamientos indebidos por parte de un instructor de boxeo bajo el pretexto de “entrenamientos”.
Madres de familia afirmaron que los alumnos son sometidos a castigos excesivos. “En la madrugada los despiertan y les pegan en las canillas (espinillas)”, declaró una madre, detallando que las rutinas extremas provocaban el vómito en los menores.
Testimonios de exalumnas como Claudia Patricia señalan que eran obligadas a realizar labores de limpieza por falta de personal y a ejecutar acrobacias peligrosas sin ninguna medida de seguridad.
La Fiscalía del Estado mantiene abierta la carpeta de investigación y continúa entrevistando a los menores que asistieron al campamento de verano para esclarecer la muerte de Dafne y deslindar responsabilidades penales.



