El acuerdo multimillonario de $82.7 mil millones de dólares entre Netflix y Warner Bros. Discovery (WBD) busca crear un coloso global del streaming, pero la transacción enfrenta serios obstáculos por parte de reguladores, rivales de la industria y voces críticas dentro del cine.
Según el acuerdo, Netflix, la mayor empresa de streaming con más de 300 millones de suscriptores (Squid Game, Stranger Things), incorporará los estudios de cine y televisión de WBD, junto con sus plataformas HBO y HBO Max. Se espera que la transacción se complete en el tercer trimestre de 2026, momento en que WBD escindirá su unidad de canales de cable Discovery Global.
WBD es un actor fundamental en el mundo del cine, con sagas como Harry Potter, la franquicia DC Comics y clásicos de la era dorada (James Bond).
Obstáculos Regulatorios y Oposición de Paramount
El codirector ejecutivo de Netflix, Ted Sarandos, expresó su “confianza en el proceso regulatorio”, el cual estará a cargo de la Administración de Donald Trump. Sin embargo, hay señales de escepticismo:
-
Escepticismo en Washington: Un alto funcionario indicó a CNBC que existe un “alto escepticismo” regulatorio, en medio de informes sobre reuniones del gobierno con Paramount.
-
Denuncia de Paramount: Paramount Skydance, que también pujó por WBD, denunció formalmente parcialidad en el proceso, alegando que favorecía a Netflix. Paramount supuestamente ofreció $30 dólares por acción en efectivo, superando la oferta final de Netflix de $27.75 dólares por acción.
-
Comcast (controladora de Universal) también se había opuesto a la adquisición.
“Pesadilla Antimonopolio” y Amenaza al Cine
La fusión ha generado una fuerte reacción negativa por su posible impacto en la competencia y en la exhibición cinematográfica:
-
Crítica Política: La senadora demócrata Elizabeth Warren calificó el acuerdo de “pesadilla antimonopolio”, alertando sobre la creación de un “gigante mediático que controle casi la mitad del mercado de streaming”. También denunció que el proceso regulatorio está viciado por el “favoritismo político y la corrupción” bajo el Gobierno de Trump.
-
Amenaza a las Salas de Cine: La asociación Cinema United alertó que la propuesta supone una “amenaza sin precedentes” al negocio de exhibición. Su máximo ejecutivo estimó que el nuevo coloso podría “eliminar el 25 % de la recaudación anual doméstica en taquilla” si los estrenos de Warner Bros. dejan de tener un robusto paso por las salas.
-
Productores Preocupados: Un grupo de “productores de cine preocupados” envió una carta anónima al Congreso de EE. UU. pidiendo el “más alto nivel de escrutinio antimonopolio”, temiendo que Netflix “destruirá” el mercado del cine.
División entre Creadores de Contenido
Figuras destacadas del cine están divididas sobre la adquisición:
-
Oposición: El director James Cameron calificó la compra como “un desastre” y manifestó sus dudas sobre las promesas de Sarandos de seguir proyectando películas en los cines.
-
Beneficiados: Otros directores como Martin Scorsese y Guillermo del Toro, que ya han lanzado títulos exitosos bajo el modelo de producción de Netflix, se han beneficiado y podrían ver con buenos ojos la nueva etapa.
Sarandos insistió en que las películas de WBD seguirán estrenándose en los cines y que la política de no dar una larga exclusividad a las salas frente al streaming “no es amistosa con el consumidor”.



