En un hecho considerado histórico para el estado de Guanajuato, el Pleno del Congreso local aprobó por mayoría el matrimonio igualitario y, por separado, la prohibición y sanción de las terapias de conversión (ECOSIG).
Aprobación del Matrimonio Igualitario
La reforma fue aprobada con 25 votos a favor y 9 votos en contra. Dos diputadas no emitieron su voto.
La diputada Eugenia García Oliveros, impulsora de la iniciativa, celebró que se dio un paso hacia la libertad y el reconocimiento de la dignidad humana. Afirmó que la votación armoniza el marco legal estatal con la interpretación de la Suprema Corte de Justicia y los criterios internacionales de convencionalidad.
El coordinador del PAN, Jorge Espadas Galván, aclaró que la bancada tendría votos diferenciados debido a la libertad total que existe en su partido, asumiendo su voto con responsabilidad por la dignidad de la persona y la familia. Esta división provocó que grupos provida le gritaran “tibio” y lo amenazaran con repercusiones en las elecciones de 2027.
La diputada panista Susana Bermúdez Cano votó en contra, argumentando que las modificaciones no fortalecen el marco jurídico, ya que el Código Civil no contenía temas discriminatorios ni limitaba derechos civiles por orientación sexual.
El diputado del Partido Verde, Sergio Contreras Guerrero, recordó que el intento de cambiar la situación y reconocer este derecho comenzó hace 12 años, cuando la iniciativa se presentó por primera vez como “sociedad de convivencia”.
Es de destacar que, previamente, la ex secretaria de Gobierno, Libia García Muñoz Ledo, había eliminado el requisito del amparo para que las personas del mismo sexo pudieran casarse, pero se reconoció la necesidad de que ese derecho quedara plasmado en la Ley.
Prohibición de Terapias de Conversión
El Congreso también aprobó la prohibición de las terapias de conversión y su sanción penal en el estado de Guanajuato, con 32 votos a favor y tres en contra.
La diputada panista Jared González argumentó que ninguna persona debe ser sometida a prácticas de tortura o tratos crueles e inhumanos, especialmente por temas de orientación sexual, y que la decisión se basa en la defensa de los derechos humanos y el trabajo con dignidad de todas las personas.
La diputada de Morena, Eugenia García Oliveros, señaló que estas terapias son un “disfraz a la homofobia y transfobia” y que estas acciones no “curan nada”.



