Tras publicar una postura respecto a la reforma electoral y en general a la defensa del Instituto Nacional Electoral INE, la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) se mantiene como una organización apartidista pero sí política y defensora de las instituciones.
En su publicación pidió a la Cámara de Diputados no aprobar la reforma electoral propuesta por el Ejecutivo federal, porque pone en riesgo a la democracia mexicana.
“Nos preocupa particularmente la iniciativa constitucional presentada por el titular del Ejecutivo federal el 28 de abril y que ha sido respaldada por el partido en el poder, pues de aprobarse posibilita que México retroceda años en su vida democrática y regrese a una de sus peores épocas, la antidemocrática, en la cual un solo partido accedía al poder, decidiendo quién era el sucesor en el cargo”, señala una misiva del órgano empresarial dirigida a la Junta de Coordinación Política, presidida por el morenista Ignacio Mier.
Advirtió que la iniciativa no brinda garantías de independencia e imparcialidad en el árbitro electoral que sustituiría al actual INE.
“Coincidimos en que el impacto de este cambio constitucional, incluso en el funcionamiento del INEC y el Tribunal Electoral, debe evaluarse y medirse claramente, y debe realizarse un debate parlamentario y público exhaustivo sobre todas las consecuencias de las reformas propuestas”, cita el documento.



