La Corte Suprema de Estados Unidos analizó este miércoles la constitucionalidad de la orden impulsada por el presidente Donald Trump para restringir la ciudadanía por nacimiento, en un caso considerado clave para la política migratoria del país.
Durante la audiencia, a la que asistió el propio mandatario —hecho inusual para un presidente en funciones—, los jueces cuestionaron si la medida, que busca negar la ciudadanía automática a hijos de migrantes en situación irregular o temporal, se apega a la Constitución y a la legislación federal vigente.
El debate se centró en la interpretación de la 14ª Enmienda, que históricamente ha garantizado la ciudadanía a toda persona nacida en territorio estadounidense. Magistrados de distintas corrientes ideológicas expresaron dudas sobre la viabilidad legal y operativa de la orden ejecutiva.
La jueza Ketanji Brown Jackson cuestionó cómo se aplicaría la medida en la práctica, planteando interrogantes sobre los procesos en hospitales para determinar la nacionalidad de los recién nacidos.
Por su parte, el juez Clarence Thomas mostró mayor apertura hacia la postura del gobierno, al señalar que la 14ª Enmienda originalmente estuvo enfocada en garantizar derechos a personas afroamericanas tras la abolición de la esclavitud.
El mandatario permaneció en la sala poco más de una hora, escuchando los argumentos del procurador general D. John Sauer, antes de retirarse durante la intervención de la defensa, encabezada por la abogada Cecillia Wang.



