CIUDAD DE MÉXICO.- Debido a la pandemia por Covid-19, este año el presidente Andrés Manuel López Obrador encabezó el  desfile de 16 de septiembre en el que no hubo parada militar,  pero sí una entrega de reconocimientos al personal del sector salud.

En este desfile solo participaron 666 integrantes de las Fuerzas Armadas y Guardia Nacional, 15 civiles, 82 vehículos, 54 aeronaves y 66 caballos.

Haciendo una gran diferencia a otros años en el que marchan de miles de contingentes o batallones de soldados, marinos, pilotos y guardias nacionales.

En esta ocasión, el Mandatario federal no observó la ceremonia desde el balcón central de Palacio Nacional, sino desde un templete, para imponer 58 condecoraciones “Miguel Hidalgo” a médicos y enfermeras.

El acto tuvo una duración de 90 minutos; es decir, unos 15 minutos menos que el año pasado.

Tras un homenaje a la bandera y los permisos para iniciar la conmemoración, se hizo un minuto de silencio, seguido de un minuto de aplausos en reconocimiento a las personas que han fallecido por la pandemia, así como al personal y los enfermos que aún lucha contra el Covid-19.

Posteriormente, se entregaron  los reconocimientos y, al término, se llevó a cabo un salto de exhibición de caída libre militar por parte del personal de Fusileros Paracaidistas del Ejército mexicano.

También hubo una demostración de infiltración por soga rápida de las fuerzas especiales.

López Obrador estuvo por su esposa Beatriz Gutiérrez Müller, integrantes de su Gabinete de seguridad, la Secretaria de Gobernación, la Jefa de Gobierno de la Ciudad México, así como por los presidentes de la Cámara de Diputados y Senadores, y el de la Suprema Corte de Justicia.