La Junta Estatal de Educación de Texas aprobó que las escuelas públicas incluyan lecturas obligatorias de la Biblia dentro del programa escolar a partir de 2030, una medida que alcanzará a más de cinco millones de estudiantes en todo el estado.
La decisión fue avalada con nueve votos a favor, cinco en contra y una abstención, como parte de la implementación de la ley educativa aprobada en 2023, que obliga a establecer listas oficiales de lectura para cada grado escolar.
Entre los contenidos aprobados, los alumnos de quinto grado deberán leer pasajes del libro del Éxodo, mientras que los estudiantes de séptimo estudiarán el Salmo 23, además de otras obras literarias como las fábulas de Esopo, relatos de pueblos indígenas y versiones adaptadas de Don Quijote.
La medida también se suma a otra disposición impulsada en Texas este año que ordena colocar los Diez Mandamientos en las aulas de las escuelas públicas.
La decisión ha generado un fuerte debate. Sus defensores aseguran que la tradición judeocristiana forma parte de la historia y la cultura de Estados Unidos, mientras que organizaciones civiles consideran que la medida vulnera la separación entre Iglesia y Estado y podría afectar la libertad religiosa de los estudiantes.
Las nuevas listas de lectura comenzarán a aplicarse de manera obligatoria en el ciclo escolar de 2030.



