La presidenta Claudia Sheinbaum reafirmó este miércoles 4 de febrero de 2026 que su administración no regresará a la política de “enfrentamiento militar” que marcó los sexenios de 2006 a 2012. Ante la escalada de violencia en Sinaloa, la mandataria defendió un enfoque basado en la inteligencia, la detención de objetivos clave y la atención a las causas sociales.
Sin embargo, la realidad en el terreno es crítica, con dos frentes abiertos que han obligado al despliegue urgente del Gabinete de Seguridad Federal.
Resultados y Exigencia a EE. UU.
Pese a la crisis, Sheinbaum destacó que la estrategia de inteligencia ha permitido resultados que no se lograban con la confrontación directa:
-
Laboratorios: Se han desmantelado 1,887 laboratorios clandestinos en lo que va del periodo, reduciendo significativamente la producción de drogas sintéticas.
-
Incautaciones: México ha asegurado más de 320 toneladas de narcóticos, lo que ha provocado una reducción del 50% en las incautaciones de fentanilo en la frontera estadounidense, ya que la droga está siendo interceptada en territorio mexicano antes de salir.
-
Tráfico de Armas: La presidenta recordó que el 75% de las armas de alto poder incautadas a los cárteles (más de 21,000 unidades) provienen de EE. UU., por lo que exigió corresponsabilidad a la administración Trump para frenar este flujo ilegal.
El secretario Omar García Harfuch permanece en Sinaloa para supervisar personalmente los operativos



