Este lunes 29 de diciembre de 2025, murió Cecilia Giménez en la localidad zaragozana de Borja, España. La mujer, que se convirtió en una figura conocida mundialmente tras su fallida pero viral restauración del fresco del Ecce Homo en 2012, falleció en la residencia de la tercera edad Hospital Sancti Spiritus.
El alcalde de Borja, Eduardo Arilla, confirmó la noticia destacando no solo el impacto turístico que generó, sino la calidad humana de la mujer: “Perdemos a una persona con una bondad inmensa, que supo aguantar la presión de un fenómeno mundial”.
De una “restauración fallida” a un motor económico
Lo que comenzó como un intento honesto de Cecilia por reparar una pintura deteriorada de Elías García en el Santuario de Misericordia, terminó transformando a Borja para siempre:
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Impacto Turístico: El fenómeno atrajo a más de 200,000 visitantes de todo el mundo en poco más de una década, manteniendo un promedio de 10,000 turistas anuales.
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Fin Social: La recaudación obtenida por las entradas para ver la pintura y la venta de productos oficiales se destinó a fines benéficos, permitiendo que personas sin recursos pudieran costear su estancia en la misma residencia donde vivía Cecilia.
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Legado Cultural: Su historia inspiró la ópera “Behold the Man” en Estados Unidos y diversos documentales que analizaron el fenómeno sociológico detrás de su obra.
Último adiós en Borja
Cecilia Giménez falleció acompañada de su hijo, quien también reside en el mismo centro hospitalario. El pueblo de Borja le rendirá un último homenaje este martes 30 de diciembre con un funeral en la Iglesia de Santa María.
Su figura será recordada no solo por la imagen que dio la vuelta al mundo, sino por haber puesto a su pequeño municipio en el mapa internacional y haber convertido un error artístico en una fuente de ayuda para los más necesitados.


