La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, abordó las críticas sobre la propuesta de adelantar la consulta de revocación de mandato a 2027, para que coincida con las elecciones intermedias.
- Negativa al favoritismo de Morena: La mandataria desmintió que el cambio de fecha busque beneficiar a su partido, Morena, señalando que la idea surgió del propio instituto político.
- Logro ciudadano y origen: Insistió en que la revocación de mandato es un “logro del pueblo de México”, recordado que fue impulsada por el expresidente López Obrador y ya está en la Constitución. Mencionó un antecedente similar con encuestas o llamadas en su gestión en la Ciudad de México.
- Ahorro de recursos: Un punto clave a favor es el argumento de la eficiencia y el ahorro. Al realizar la revocación junto con la elección intermedia de 2027, se usaría la misma logística y recursos, evitando montar casillas un año después (en 2028, la fecha original).
- Cuestionamiento a la Oposición: Sheinbaum confrontó directamente a la oposición, que alega una supuesta “desventaja” por el adelanto. Con un toque de ironía, preguntó: “Si dicen que cada vez hay menos apoyo popular a la presidenta, ¿entonces por qué van a estar en desventaja?”. Su conclusión es que, en el fondo, la oposición reconoce el “enorme apoyo popular” de su movimiento.
- Reacciones de la Oposición: La nota recoge las acusaciones opositoras:
- Manuel Añorve Baños (PRI): Acusa a Morena de tener miedo a perder la elección intermedia y de querer “meterle dinero público a una campaña disfrazada” con el adelanto.
- Ricardo Anaya: Afirma que muchos gobernadores buscan que la presidenta esté en la boleta para ellos “tener el control en la elección y poder amenazar a la presidenta“, pero lanza un desafío: “No les tenemos miedo, pongan la boleta, nada más que se aguanten cuando en 2027 se le revoque el mandato”.



