A ocho días de su captura en Caracas, se conocen los primeros mensajes directos de Nicolás Maduro y Cilia Flores desde su reclusión en Estados Unidos. Su hijo, el diputado Nicolás Maduro Guerra, compartió detalles de su estado físico y anímico tras mantener comunicación con el equipo legal que lleva el caso en el Distrito Sur de Nueva York.
El mensaje de “fortaleza” desde el PSUV
Durante una reunión con la cúpula del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), transmitida por el canal estatal VTV, Maduro Guerra buscó calmar a las bases chavistas:
-
Estado actual: Aseguró que sus padres se encuentran “bien” y se describen a sí mismos como “unos luchadores”.
-
Consigna: El mensaje transmitido por los abogados fue claro: “Dijo que no estemos tristes”.
-
Integridad: El parlamentario afirmó que, pese al traslado forzoso, el liderazgo de su padre no ha sido “doblegado” y se mantiene “moralmente íntegro”.
La estrategia legal: “Prisionero de Guerra” e Inocencia
En su primera comparecencia ante el tribunal de Nueva York el pasado lunes, la defensa de Maduro estableció las líneas que seguirá el juicio:
-
Declaración de Inocencia: Tanto Maduro como Flores se declararon “no culpables” de todos los cargos.
-
Estatus Político: Maduro rechazó la autoridad del tribunal civil alegando que es un “prisionero de guerra” y que sigue siendo el presidente constitucional de Venezuela.
-
Cargos Imputados: La fiscalía estadounidense sostiene la acusación de narcoterrorismo y conspiración para importar cocaína, basada en una revisión de la acusación original de 2020.
El frente interno en Venezuela
Mientras el juicio avanza en territorio estadounidense, en Caracas se consolida la estructura de mando temporal:
-
Respaldo a Delcy: Nicolás Maduro Guerra ratificó su “apoyo incondicional” a la vicepresidenta Delcy Rodríguez, quien ejerce como presidenta encargada por designación del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ).
-
Denuncia de persecución: El hijo del mandatario capturado denunció que toda su familia es víctima de una “persecución” internacional, pero confió en que “más temprano que tarde” sus padres regresarán al país.
El caso Maduro se perfila como el juicio del siglo en materia de geopolítica y narcotráfico.



