La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó que el ingreso de aviones militares de Estados Unidos al territorio nacional solo será autorizado bajo “condiciones especiales”, luego de la polémica generada por el aterrizaje de una aeronave de la Fuerza Aérea estadounidense en el Aeropuerto Internacional de Toluca.
Durante su conferencia matutina, la mandataria explicó que la llegada del avión, ocurrida el sábado pasado, fue una decisión del Consejo Nacional de Seguridad y tuvo como propósito trasladar a personal mexicano a Estados Unidos para recibir capacitación, como parte de los acuerdos de cooperación bilateral entre ambos países.
Sheinbaum aclaró que dicha operación no violó ninguna disposición legal, ya que no implicó el despliegue de tropas ni de instructores extranjeros en México, escenarios que sí requieren la aprobación del Senado. Además, precisó que la aeronave no transportaba armamento y que únicamente viajaban el piloto y la tripulación.
No obstante, la presidenta anunció un cambio en el procedimiento para este tipo de actividades. A partir de ahora, cuando se trate de programas de capacitación en el extranjero, serán aviones mexicanos los encargados de trasladar al personal, evitando así el ingreso de aeronaves militares estadounidenses, salvo en casos especiales relacionados con logística.
“Lo que es mejor es que vaya un avión mexicano a Estados Unidos a dejar a quienes van a llevar la capacitación, a que venga un avión de los Estados Unidos a recogerlos”, subrayó.
La controversia ocurre en un contexto de tensiones bilaterales, luego de que el presidente estadounidense Donald Trump reiterara amenazas sobre posibles acciones contra cárteles del narcotráfico en México. A ello se suma la alerta emitida el 16 de enero por la Administración Federal de Aviación (FAA) sobre posibles interferencias en sistemas de navegación derivadas de actividades militares en la región.



