México enfrenta un doble desafío en el sistema educativo básico: bajos niveles de comprensión lectora y deficiencias en el acceso a internet en escuelas primarias, una combinación que limita el aprendizaje y profundiza la desigualdad entre estudiantes.
De acuerdo con evaluaciones educativas recientes, una proporción significativa de alumnos de nivel básico no alcanza los niveles mínimos de comprensión lectora, lo que impacta directamente en su desempeño académico en otras materias. Especialistas advierten que esta problemática se arrastra desde hace años, pero se agravó tras los efectos de la pandemia.
A este panorama se suma la brecha digital. En muchas escuelas primarias del país, especialmente en zonas rurales y marginadas, el acceso a internet es limitado o inexistente, lo que dificulta la implementación de herramientas tecnológicas en el aula y reduce las oportunidades de aprendizaje para los estudiantes.
Expertos en educación señalan que la falta de conectividad no solo afecta el acceso a contenidos digitales, sino también la capacitación docente y la comunicación entre escuelas, alumnos y padres de familia.
Además, advierten que la combinación de bajo nivel lector y falta de acceso a tecnología coloca a México en desventaja frente a otros países, tanto en evaluaciones internacionales como en el desarrollo de habilidades clave para el futuro.
Ante esta situación, se insiste en la necesidad de reforzar las políticas públicas enfocadas en la educación básica, priorizando la formación lectora desde los primeros años y garantizando infraestructura digital en todos los planteles.
El reto, coinciden especialistas, no solo es mejorar indicadores, sino asegurar que niñas y niños en todo el país tengan las herramientas necesarias para aprender en condiciones equitativas.



