La gran expectativa por ver a Cristiano Ronaldo en México se ha transformado en frustración para miles de aficionados. Aunque el renovado Estadio Banorte tiene una capacidad para 85,000 espectadores, se reveló que menos de 20,000 entradas fueron puestas a disposición del público general, convirtiendo la compra en una misión prácticamente imposible.
El reparto de los boletos: ¿A dónde se fueron?
De acuerdo con datos obtenidos por ESPN, la distribución de las entradas para el partido del próximo 28 de marzo evidencia que la gran mayoría de los asientos no llegaron a las taquillas virtuales:
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Venta al público (Preventa y General): 19,493 boletos (apenas el 22.9% del aforo).
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Palcos y Plateas: 14,300 boletos.
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Reservados por la FMF: 51,206 boletos, destinados a “compromisos” de la Federación Mexicana de Fútbol y patrocinadores.
Una demanda sin precedentes
La boletera Fanki informó que la plataforma registró intentos de compra de más de un millón de aficionados. Bajo estas cifras, la probabilidad de éxito para un fanático común fue de menos del 1%, lo que ha generado críticas sobre la transparencia en la organización del evento.
Postura oficial y fallas técnicas
A pesar de que el proceso de venta sufrió retrasos debido a supuestos ataques cibernéticos el primer día, Ivar Sisniega, presidente ejecutivo de la FMF, minimizó la situación:
“Se ha hecho una tormenta en un vaso de agua por un problema que se resolvió al día siguiente. La venta se ha realizado con normalidad”, aseguró el directivo.
Sin embargo, la realidad para el aficionado es otra: mientras el sitio oficial colgaba el letrero de “Agotado” en cuestión de minutos durante la venta general (donde solo se ofrecieron 2,740 tickets), más de la mitad del estadio quedó bajo control de la Federación para fines comerciales y compromisos privados.



